Tecnologías económicas para la desinfección y descontaminación de aguas. Remoción de Arsénico, entre otras.
Desde el año 2002 se viene desarrollando un proyecto coordinado por la Doctora Marta Litter y el Doctor A. Blesa, de la Unidad de Actividad Química de C.N.E.A., con financiamiento de la OEA.
En este proyecto participan 6 países latinoamericanos y se estudia la factibilidad de aplicar tres tecnologías económicas y sencillas para potabilizar el agua y mejorar la salud de los pobladores rurales.
El 2003 ha sido declarado el "Año internacional del Agua Potable" por la ONU. Distintos organismos, entre los que se cuenta la Organización de Estados Americanos, OEA, bregan por una gestión racional del agua que mejore la calidad de vida de los seres humanos. Frente al hecho contundente de que la cifra de consumidores que hoy utilizan agua potable crece vertiginosamente en el mundo desarrollado, intuyen que la escasez de este bien "natural", imprescindible para la supervivencia, será la causa de futuras guerras.
En el mundo, 1200 millones de habitantes tienen acceso limitado al agua potable. De ellos, 800 millones están ubicados en zonas rurales dispersas sufren enfermedades derivadas de la contaminación de las escasas fuentes de las que se proveen. Por eso es alta la incidencia de diarreas infantiles y se dan las condiciones para epidemias de hepatitis, fiebre tifoidea o cólera. En otros casos, el agua conteniendo altas cantidades de arsénico produce una enfermedad crónica, el HACRE, que ocasiona cáncer de piel.
Esta realidad ha llevado al grupo de investigadores a ejecutar un programa para desarrollar tecnologías sencillas y baratas, de fácil implementación, que permitan alcanzar niveles aceptables de desinfección y descontaminación en regiones rurales de escasos recursos hídricos y económicos. Se trata de un proyecto multinacional, que nació como iniciativa de un grupo de expertos en tratamientos de efluentes, que comenzó en marzo de 2002 y en el que participan Brasil, Chile, México, Perú, Trinidad-Tobago y Argentina, que oficia de país coordinador desde la Comisión Nacional de Energía Atómica.
Las tecnologías propuestas son: la desinfección solar de aguas en unidades individuales (DSAUI), la remoción de arsénico por oxidación solar (RAOS) y la fotocatálisis heterogénea (FH). Las tres utilizan insumos muy económicos como botellas de plástico, jugo de limón, pueden emplearse separadamente o en combinación y ninguna de ellas requiere equipamientos sofisticados; ni siquiera, costos de energía. Básicamente, sólo necesitan la radiación solar, altísima en vastas zonas de la región latinoamericana. Pueden ser usadas muy sencillamente por los habitantes de comunidades rurales para combatir los riesgos de las enfermedades producidas por la baja calidad del agua a la que tienen acceso.
Para más información haga click aquí www.cnea.gov.ar/xxi/ambiental/agua-pura/default.htm#informacionba
Copyright © por APR Chile Derechos Reservados. Publicado en: 2006-03-08 (2316 Lecturas) [ Volver Atrás ] |