Warning: session_start() [function.session-start]: Cannot send session cookie - headers already sent by (output started at /home/aprchile/public_html/index.php:3) in /home/aprchile/public_html/libraries/joomla/session/session.php on line 423

Warning: session_start() [function.session-start]: Cannot send session cache limiter - headers already sent (output started at /home/aprchile/public_html/index.php:3) in /home/aprchile/public_html/libraries/joomla/session/session.php on line 423

Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /home/aprchile/public_html/index.php:3) in /home/aprchile/public_html/libraries/joomla/session/session.php on line 426
Causas más comunes que provocan fallas catastróficas en los ademes ranurados
Causas más comunes que provocan fallas catastróficas en los ademes ranurados Imprimir
Martes, 10 de Marzo de 2009 19:04

Revisión de las causas más comunes que provocan fallas catastróficas en los ademes ranurados de los pozos de agua, y las medidas para prevenirlas Esta nota técnica describe algunas de las causas más comunes de las fallas catastróficas de los ademes ranurados de los pozos.


INTRODUCCIÓN
La pérdida de los servicios de un pozo agrícola, un pozo municipal, o un pozo industrial, debida a la falla catastrófica del ademe ranurado, puede desencadenar graves consecuencias financieras y/o operativas tanto para el propietario, como para el contratista perforador y el diseñador del pozo.

Como resultado de la falla del pozo, se pueden presentar diversos impactos, tales como: 1) la interrupción abrupta del servicio de agua al sistema de abasto municipal; 2) la incapacidad temporal de regar un cultivo agrícola comercial; o, tal vez  3) la interrupción de una línea de producción dentro de alguna instalación de manufactura, que dependa de su pozo como fuente de agua. Es claro que la severidad de dichos impactos dependerá de la importancia que guarde el pozo de agua dentro del sistema al cual apoye. No obstante que algunos sistemas de agua tal vez pudieran tolerar con facilidad una prolongada interrupción de su servicio, es probable que a la mayoría de ellos tal interrupción les ocasionaría algunas dificultades operativas.

Por lo general, los impactos operativos no resultan tan graves si se comparan con otros efectos institucionales de las fallas de los pozos. En estos tiempos de litigios, dichas fallas pueden resultar en un litigio enfocado a adjudicar la culpa y recolectar el pago financiero por los daños impuestos a la o las partes afectadas. Un escenario común de esta situación consiste en que el contratista, el dueño y el ingeniero diseñador permanecen embrollados en un pleito legal prolongado. Las consecuencias pueden resultar costosas en dinero y en tiempo y pueden llegar a dañar su reputación y posición profesional, e incluso la capacidad para allegarse trabajos en el futuro.

Con todo el panorama anterior, la necesidad de evitar las fallas de los ademes ranurados resulta  obvia. Por otra parte, dichas fallas sí se pueden evitar. En base a nuestra experiencia dentro de la industria de los pozos de agua, hemos observado que la mayoría de las fallas de los ademes ranurados son resultado de uno o más de los siguientes factores: 1) una práctica de diseño deficiente, o 2) una práctica de construcción deficiente. Dichos factores se describen a continuación:
La pérdida de los servicios de un pozo agrícola, un pozo municipal, o un pozo industrial, debida a la falla catastrófica del ademe ranurado, puede desencadenar graves consecuencias financieras y/o operativas tanto para el propietario, como para el contratista perforador y el diseñador del pozo.
Como resultado de la falla del pozo, se pueden presentar diversos impactos, tales como: 1) la interrupción abrupta del servicio de agua al sistema de abasto municipal; 2) la incapacidad temporal de regar un cultivo agrícola comercial; o, tal vez  3) la interrupción de una línea de producción dentro de alguna instalación de manufactura, que dependa de su pozo como fuente de agua. Es claro que la severidad de dichos impactos dependerá de la importancia que guarde el pozo de agua dentro del sistema al cual apoye. No obstante que algunos sistemas de agua tal vez pudieran tolerar con facilidad una prolongada interrupción de su servicio, es probable que a la mayoría de ellos tal interrupción les ocasionaría algunas dificultades operativas.

Por lo general, los impactos operativos no resultan tan graves si se comparan con otros efectos institucionales de las fallas de los pozos. En estos tiempos de litigios, dichas fallas pueden resultar en un litigio enfocado a adjudicar la culpa y recolectar el pago financiero por los daños impuestos a la o las partes afectadas. Un escenario común de esta situación consiste en que el contratista, el dueño y el ingeniero diseñador permanecen embrollados en un pleito legal prolongado. Las consecuencias pueden resultar costosas en dinero y en tiempo y pueden llegar a dañar su reputación y posición profesional, e incluso la capacidad para allegarse trabajos en el futuro.

Con todo el panorama anterior, la necesidad de evitar las fallas de los ademes ranurados resulta  obvia. Por otra parte, dichas fallas sí se pueden evitar. En base a nuestra experiencia dentro de la industria de los pozos de agua, hemos observado que la mayoría de las fallas de los ademes ranurados son resultado de uno o más de los siguientes factores: 1) una práctica de diseño deficiente, o 2) una práctica de construcción deficiente. Dichos factores se describen a continuación:
Como resultado de la falla del pozo, se pueden presentar diversos impactos, tales como: 1) la interrupción abrupta del servicio de agua al sistema de abasto municipal; 2) la incapacidad temporal de regar un cultivo agrícola comercial; o, tal vez  3) la interrupción de una línea de producción dentro de alguna instalación de manufactura, que dependa de su pozo como fuente de agua. Es claro que la severidad de dichos impactos dependerá de la importancia que guarde el pozo de agua dentro del sistema al cual apoye. No obstante que algunos sistemas de agua tal vez pudieran tolerar con facilidad una prolongada interrupción de su servicio, es probable que a la mayoría de ellos tal interrupción les ocasionaría algunas dificultades operativas.
Por lo general, los impactos operativos no resultan tan graves si se comparan con otros efectos institucionales de las fallas de los pozos. En estos tiempos de litigios, dichas fallas pueden resultar en un litigio enfocado a adjudicar la culpa y recolectar el pago financiero por los daños impuestos a la o las partes afectadas. Un escenario común de esta situación consiste en que el contratista, el dueño y el ingeniero diseñador permanecen embrollados en un pleito legal prolongado. Las consecuencias pueden resultar costosas en dinero y en tiempo y pueden llegar a dañar su reputación y posición profesional, e incluso la capacidad para allegarse trabajos en el futuro.

Con todo el panorama anterior, la necesidad de evitar las fallas de los ademes ranurados resulta  obvia. Por otra parte, dichas fallas sí se pueden evitar. En base a nuestra experiencia dentro de la industria de los pozos de agua, hemos observado que la mayoría de las fallas de los ademes ranurados son resultado de uno o más de los siguientes factores: 1) una práctica de diseño deficiente, o 2) una práctica de construcción deficiente. Dichos factores se describen a continuación:
Por lo general, los impactos operativos no resultan tan graves si se comparan con otros efectos institucionales de las fallas de los pozos. En estos tiempos de litigios, dichas fallas pueden resultar en un litigio enfocado a adjudicar la culpa y recolectar el pago financiero por los daños impuestos a la o las partes afectadas. Un escenario común de esta situación consiste en que el contratista, el dueño y el ingeniero diseñador permanecen embrollados en un pleito legal prolongado. Las consecuencias pueden resultar costosas en dinero y en tiempo y pueden llegar a dañar su reputación y posición profesional, e incluso la capacidad para allegarse trabajos en el futuro.
Con todo el panorama anterior, la necesidad de evitar las fallas de los ademes ranurados resulta  obvia. Por otra parte, dichas fallas sí se pueden evitar. En base a nuestra experiencia dentro de la industria de los pozos de agua, hemos observado que la mayoría de las fallas de los ademes ranurados son resultado de uno o más de los siguientes factores: 1) una práctica de diseño deficiente, o 2) una práctica de construcción deficiente. Dichos factores se describen a continuación:
Con todo el panorama anterior, la necesidad de evitar las fallas de los ademes ranurados resulta  obvia. Por otra parte, dichas fallas sí se pueden evitar. En base a nuestra experiencia dentro de la industria de los pozos de agua, hemos observado que la mayoría de las fallas de los ademes ranurados son resultado de uno o más de los siguientes factores: 1) una práctica de diseño deficiente, o 2) una práctica de construcción deficiente. Dichos factores se describen a continuación:

También ofrece algunas medidas prácticas de prevención, las cuales, si se aplican en forma adecuada, deben ayudar a reducir las oportunidades de que dichas fallas ocurran. Es obvio que las fallas catastróficas también pueden suceder en el ademe liso; sin embargo, esta nota técnica se enfoca en forma exclusiva a los asuntos relacionados con el ademe ranurado.

 

 

DESCARGAR EN PDF



Suscribase a nuestra Revista
Publique en nuestra Revista y/o Portal Web